Movilidad eléctrica y Seguridad: claves para la carga segura y el rol del profesional electricista

El crecimiento de la electromovilidad en Argentina representa un avance significativo hacia la sostenibilidad. Sin embargo, la adopción de estas nuevas tecnologías conlleva desafíos críticos en materia de seguridad eléctrica para evitar siniestros que pueden ponernos en riesgo. 

Desde la Federación Argentina para la Promoción de la Seguridad Eléctrica (APSE), se advierte que el uso de baterías de ion litio requiere conocimiento técnico y una infraestructura adecuada para prevenir siniestros graves como: incendios, inhalación de gases tóxicos y electrocuciones.

Frente a esto, es importante seguir las recomendaciones planteadas por IRAM que son fundamentales para la carga segura y para garantizar la integridad de las personas, los bienes y las mascotas. Así, las pautas durante el proceso de recarga de vehículos eléctricos constan de cinco momentos que aquí se describen. Enfriamiento previo, antes de iniciar la carga, se debe permitir que la batería se enfríe lo suficiente tras su uso. Contar con equipamiento certificado ya que es imprescindible utilizar únicamente el cargador suministrado por el fabricante o uno recomendado por un establecimiento de confianza, garantizando que el modelo sea el indicado para el equipo. Además, hay que considerar el entorno de carga que debe realizarse en lugares ventilados, a temperatura ambiente y lejos de materiales inflamables. Se debe evitar la exposición a la luz solar directa o superficies calientes. Otro punto clave es la supervisión y control ya que no se recomienda dejar las baterías sin atención durante la carga. Una vez completada, el cargador debe desconectarse para evitar el embalamiento térmico por sobrecarga. Por último, la detección de fallas, por ejemplo: si la batería cambia de forma, se calienta en exceso o desprende olor inusual, se debe interrumpir el proceso de inmediato y consultar a un experto.

El rol del profesional electricista: un pilar irrenunciable

Un vehículo eléctrico opera con un sistema de alta tensión, lo que implica riesgos significativos para personas no calificadas. Por este motivo, la ejecución de la instalación eléctrica destinada a la carga de estos automóviles debe ser realizada exclusivamente por un profesional electricista.

La seguridad no es una opción, sino una exigencia normativa. Las estaciones de carga, fichas y tomas de corriente deben cumplir con la reglamentación AEA 90364-7-722, que establece los estándares técnicos para el suministro a vehículos eléctricos en inmuebles. Un profesional idóneo garantiza que: el circuito esté correctamente dimensionado, evitando sobrecargas que puedan derivar en incendios; se utilicen materiales certificados, con el debido Sello S o código QR de seguridad; se cumplan los marcos legales respetando los reglamentos de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA) y las normas IRAM/IEC.

Considerando que entre el 40% y el 60% de los incendios en diversas regiones tienen un origen eléctrico debido a fallas evitables, la contratación de mano de obra calificada es la inversión más inteligente. Como señala el Ing. Carlos Manili, presidente de APSE, la prevención y el cumplimiento estricto de las normas son los únicos caminos para minimizar siniestros y brindar seguridad a la sociedad en su conjunto.

APSE, reafirma el compromiso de promover una verdadera cultura de la prevención, asegurando que el progreso tecnológico de la movilidad eléctrica esté siempre respaldado por instalaciones seguras y profesionales.

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